La convivencia con las mascotas es una pieza clave, ya que es en el hogar donde más horas pasamos juntos al final del día.

Vivir con perros es algo que nos beneficia incluso en la salud, nos encanta compartir la vida con estos peludos maravillosos que siempre están dispuestos a todo.

Marcar unas rutinas, unos hábitos y los espacios destinados a cada uno, nos facilitarán enormemente la convivencia con los peludos.

Te damos las claves para que vuestra convivencia sea perfecta.

Feliz con mi perro

1 – La bienvenida

Desde el momento en que llegan a casa por primera vez, aprovecharemos ese momento para indicarles su espacio para dormir, dónde está su bebedero, su comedero, etc.

Si no hacemos esto desde un principio, los perros decidirán por ellos mismos cuáles son sus espacios y qué cosas tuyas pasan a ser suyas.

Estos son problemas habituales ante la falta de experiencia, y es que ellos no tienen la culpa. Cuanto antes les indiquemos sus espacios, utensilios y juguetes, antes podrán disfrutar del hogar y nuestra compañía con total tranquilidad.

Perro en casa

2 – La rutina, pieza clave

Olvídate de cambiar los horarios en las salidas constantemente. No es que tengan un reloj físico pero los perros saben perfectamente a qué hora se sale de paseo, a qué hora se come, a qué hora te levantas, te acuestas,.. Así que no juegues a cambiar sus rutinas a no ser que sea por fuerza mayor, ya que los perros podrán aguantar sus necesidades hasta las horas de salidas, pero si no hay rutina y constancia en ellas, puedes acabar provocando un desajuste con consecuencias que nada van a gustarte.

Perro jugando

3 – ¿Comemos juntos o separados?

Tú decides ante esta situación. Acostumbrarle a respetar los horarios de las comidas de cada uno puede ser muy cómodo, relajado y de 2 grandes compañeros. Si por el contrario, decides darle parte de tu comida en la mesa, tendrás un invitado de piedra para todas las comidas, cenas, picoteos,… con el que tendrás que lidiar.

Decide y marca tus normas desde el principio, será mucho más fácil para ambos.

Perro pidiendo comida

4 –  “Perdona ¿era tuyo?”

Tenle preparados sus propios juguetes desde el primer día, a los perros les encanta tener juguetes que mordisquear y con los que entretenerse, pero si no los tienen pueden acabar utilizando alguno tuyo, fuera un juguete o no.

En definitiva, vivir con perros es realmente fácil y sobre todo una experiencia maravillosa en la que somos familia y grandes amigos.

Seamos previsores, mantengamos las rutinas y creemos buenos hábitos que compartir juntos.

Marley y yo

No imaginamos llegar a casa y que no vengan nuestros perros a recibirnos, no hay nada como abrir la puerta y reencontrarnos con ellos.

Y es que para algunos la vida es mejor con pelos de por medio, ya estamos contando las horas para volver a casa!

 

 

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