Ya no hay vuelta atrás, lo habéis pensado y habéis tomado la decisión de adoptar, acoger o integrar a un perro en casa. Es el momento también de acomodar nuestro hogar a él y hacerle sentir el perro más feliz en su nueva familia.

Un perro en casa

 

El perro en casa: Qué debemos tener y pautas a seguir

Tener un perro en casa supone un reto tanto para nosotros como para ellos y debemos adaptarnos mútuamente. Entre las primeras cosas que debemos hacer es enseñarle a nuestro perro a reconocer nuestra voz y su nombre, y para ello le hablaremos con frecuencia repitiendo su nombre para que lo aprenda rápidamente.

Podemos elegir un rincón de la casa que sea para nuestro perro. Allí podremos poner su cama e incluso emplearlo como una habitación en la que él tenga todos sus juguetes y a la que él recurra cuando sienta miedo, por ejemplo por el ruido.

También debemos fijar en los primeros días, y siempre con refuerzo positivo, hábitos de alimentación. Elegiremos un lugar de casa en el que nuestro nuevo perro tendrá su comedero y bebedero, al que siempre podrá acceder. Por ello, nos tendremos que hacer con un comedero y bebedero antes de que nuestro peludo venga a casa. Las pautas de alimentación, cantidades y tipo de comida, es recomendable que sea nuestro veterinario quien las establezca. Procuraremos lavar dichos recipientes a diario para prevenir problemas de acumulación de bacterias; y el agua estará siempre fresca y limpia.

Otra de las pautas que debemos enseñarle los primeros días es la rutina de salir a pasear y el lugar donde puede hacer sus necesidades. Sabremos que han aprendido la rutina de salir a la calle en el momento que ellos mismos lo pidan, poniéndose aUn perro en casagemir o a dar vueltas en círculo cerca de la puerta. Recuerda que debes hacerte con una correa para poder salir de forma segura a la calle, para que no se escape ni se desoriente. Lo ideal es un buen par de caminatas diarias, en las que puedan andar, correr y jugar. Aprovecharemos este tiempo para crear un vínculo entre ambos tanto de juego como de confianza.

Para ayudarnos en la gran tarea de que hagan sus necesidades en un sitio concreto de la casa, y sobre todo, si el nuevo perro en casa es un cachorro o ya mayor podemos emplear alfombras educadoras, las cuales llevan incorporado un olor que les atrae. La ventaja es que estas alfombras son empapadoras y hacen que no se mojen sus patas.

Debemos tener en cuenta que no podemos enfadarnos ni reñirles. Están aprendiendo y les educaremos de forma positiva, premiándolos.

No podemos olvidarnos de su aseo. Necesitaremos de champú, un cepillo y carda específicos para ellos teniendo en cuenta el tipo de pelo que tienen, unas tijeras para cortar sus uñas, productos anti parasitarios (que te recomendará el veterinario) y para su higiene bucal. Trataremos siempre que sean productos específicos para ellos.

Y lo que no puede faltar es todo tipo de juguetes con los que jugar, disfrutar y que nos ayuden a pasar más tiempo con ellos y a crear un vínculo aún mayor con ellos. Podemos encontrar todo tipo de juguetes para perros como mordedores, interactivos, peluches,…

Finalmente, pero no menos importante porque lo emplearemos desde el primer momento es un transportín. Cuando lo recojamos por primera vez (si es adoptado), en cada visita al veterinario o cuando vayamos de viaje nuestro perro lo llevaremos ahí de forma segura. Busca uno que sea adecuado a su tamaño y peso, espacioso para su comodidad y en la medida de lo posible abierto para que puedas verle y que él pueda ver todo lo que ocurre en el exterior. Son muy curiosos y observadores.

Y ahora a disfrutar juntos de una gran convivencia llena de aventuras y de una experiencia única junto a vuestro mejor amigo. 

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