Todos queremos que nuestros perros tengan un comportamiento adecuado a cada situación que vivimos, pero muchas veces somos nosotros mismos quienes suspendemos en su educación.

Para sentar las bases con comportamientos y órdenes básicas que ellos puedan comprender con facilidad, no podemos esperar al momento fatídico en el que nos damos cuenta que todo va mal y que entre nosotros y nuestro perro hay una gran falta de comunicación.

Hay algo que debes saber y tener muy en cuenta, y es que los perros son animales increíbles con un gran potencial para el aprendizaje y la superación constante.

Si la educación de tu perro falla, plantéate qué puedes estar haciendo mal.

Desde el momento en que llegan los perros a la familia, podemos empezar a trabajar la obediencia canina, su educación, ya sean perros adultos o cachorros.

Educación del perro con refuerzo positivo

 

Crea juegos y situaciones positivas

Nos serviremos de pequeños snacks y golosinas (preferentemente bajos en calorías) para premiarles cada vez que realicen las acciones que les pedimos.

También podemos utilizar el clicker junto a los premios iniciales, el cual produce un sonido al presionar el botón y se asocia al refuerzo positivo.

Es importante realizar esta educación del perro en un momento tranquilo y relajado, ya que si nuestro peludo se encuentra jugando o entretenido con un juguete, nos será mucho más difícil llamar su atención y no trabajaremos con la energía correcta.

Educación del perro con refuerzo positivo

 

Tampoco es bueno excitarnos cuando lo haga bien, no hace falta gritar ni hacer aspavientos, basta con un “muy bien” positivo y relajado acompañado de su premio o una caricia.

De igual forma nunca debemos castigarles, ni gritarles cuando lo están haciendo mal, utilizaremos sólo el refuerzo positivo cuando realicen la actividad correctamente.

Ten paciencia, vas a ver cómo el perro asocia este método de trabajo en muy poco tiempo, y cada truco será más fácil que el anterior ya que él sabe que tiene premio en el momento en que consigue hacerlo.

Las órdenes básicas con las que deberíamos empezar son: la llamada, sentado o quieto, seguido de los inicios con la correa.

  • La llamada siempre debemos practicarla en casa hasta que esté totalmente asumida y acuda a nuestra llamada sin necesidad de recurrir a los premios.
  • “Sentado” o “quieto” son dos órdenes que podemos utilizar en muchos momentos: cuando estamos en la terraza de un café, vienen visitas, esperamos en el semáforo,…
  • La correa podemos utilizarla dentro de casa e ir repasando las situaciones habituales que nos encontraremos en la calle, como son caminar juntos, pararnos, etc.
Educación del perro con refuerzo positivo

 

No despedimos este post sin antes darte un consejo: todos los miembros de la familia deben participar en la educación del perro utilizando siempre las mismas órdenes, de esta forma todo será mucho más sencillo y nuestro peludo recibirá la información lo más clara posible.

Y ahora a disfrutar de tu perro educado!

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